Claro que sí, Daminsky. Barker era un tipo de esos polifacéticos que lo mismo te escribe un libro buenísimo como te pinta un cuadro genial y en el recreo dirige una peli que después de 20 años se convierte en un clásico. Sólo por idear los cenobitas de Hellraiser ya hubiera pasado a la Historia. Pero está claro que el tiempo no pasa en balde y que cuando un genio se encumbra suele dejar las genialidades. De todas formas no desestimo un resurgimiento de ideas.