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El Creador creado - Eduardo Gutierrez Cruz Imprimir E-Mail
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Ficciones - Relatos
Escrito por Hari Seldon   
sábado, 28 de febrero de 2009

Eduardo Gutierrez Cruz nos envía este relato que sólo puede provenir de alguien que ama a nuestro planeta.

Por momentos cargada de esperanza y en ocasiones sobrecogedora, aparece aquí narrada en forma de crónica la historia futura de la Tierra.

 

 

 

EL CREADOR CREADO

 

 

I. El Creador


Se trabaja ya en la zona interestelar designada EMV-9202. Todo en esa área se analiza, se calcula, pues en ella se creará el primer sistema planetario hecho por el hombre, el hombre que desde hace siglos empezó a tomar por asalto los dominios de Dios, mas nunca había estado tan cerca de hacerlos suyos, y en poco, en muy poco tiempo los habrá por fin conquistado.

Son ese sistema planetario sintético, conocido como Creación Primera, y el satélite sondeador Última Frontera los frutos máximos del trabajo, de la dedicación y esfuerzo que hubieron de realizarse hace ya mucho tiempo. El esfuerzo de una compañía que tiene ahora más de mil quinientos años, la compañía-estado, la compañía que regeneró el planeta e hizo posible que la vida sobre él continuara en una nueva y bella flor, en el polluelo de una ave o en el hijo de una mujer, la compañía que abastece de agua sintética, energía y alimento a La Comunidad. La compañía es Geotech.

Las apacibles noches caen sobre los domos, y las ciudades que éstos encierran son bañadas por ese especial tono luminoso que proyectan los satélites linterna, los cuales alumbran las noches de este encumbrado hombre del siglo XXXVI, las noches de estos días de gloria a la que hace siglos hubo opositores, gloria por la que hubo que luchar, la gloria que un solo hombre pudo soñar y realizar hace quince siglos, el hombre que fundando Geotech salvó y curó a la Tierra y a sus habitantes de los letales males que padecían en aquel entonces, el hombre que más tarde sería conocido como El Creador y que ahora atestigua cómo la civilización a que él dio lugar fabrica ya sistemas planetarios. En la mente de El Creador llueven los recuerdos que su cerebro ha almacenado en sus más de mil quinientos años de existencia, equivalentes al tiempo de vida de cuarenta y cinco portadores, es decir, cuerpos humanos clonados a partir de material genético de él mismo y los cuales han alojado su cerebro desde los ya muy lejanos días en que Geotech tomaba poco a poco cada país haciéndole elegir su futuro, la vida o la muerte; no había otra opción, era la vida o la muerte del hombre y de la Tierra misma...

Hace alrededor de un milenio y medio la Tierra era ya un cementerio: los bosques y selvas están talados casi en su totalidad y los que aún quedan están irremediablemente enfermos, morirán. El agua que se bebe es escasa y está contaminada, irreversiblemente contaminada, en realidad ya no importa de dónde provenga con tal de beberla. La lluvia es un viejo recuerdo, ahora tan solo es una ligera y agresiva brisa ácida y corrosiva. A decir verdad ya a nadie le importa, están resignados, de todos modos el fin está muy cerca y para algunos cuanto antes suceda mejor, para así poder dejar atrás esta lenta y miserable agonía. El hambre es generalizada y extrañas y letales enfermedades merman al que curiosamente engendró todo este mal: el humano.

Trinos, maullidos y ladridos son sólo viejos recuerdos de aquellos compañeros del hombre que antaño alegraban la vida de éste y que ahora, como también muchos seres humanos, han muerto también por causa de la locura que ha segado la vida de cientos de millones de seres en los últimos años, la locura del hombre que hizo de este planeta un infierno. Muchos de esos animalitos terminaron sus días también como un último y "decente" bocado en manos de sus afligidos dueños o gente en general, eran esos bocados la última comida "decente" que muchos tuvieron ya para siempre.

Todo ser ahora vive envilecido, degradado, el final ha llegado. El mar yace muerto, pesado, inmóvil, es tan solo una masa inerte y mal oliente, una inmensa letrina en la cual muchos pretendieron ocultar años de estupidez e irresponsabilidad y del cual aún esperaban ingenua y egoístamente seguir proveyéndose de recursos y alimentos para la humanidad. El mar, antes con ese golpear suyo sobre las rocas y con el vaivén de sus olas, generaba en quienes le contemplaban y escuchaban un profundo sentimiento de sabiduría, inmensidad, vida, gozo, eternidad; una eternidad que alguien se encargó de truncar. Millones de peces y otros seres, muchos ya esqueletos, otros aún pudriéndose, yacen muertos sobre las sucias playas, pareciendo clamar todos ellos que este mundo no sólo era del hombre sino de todos y cada uno de los seres que en él habitaban. Pero es muy tarde ya, tierra, mar y aire están corrompidos, masacrados, sólo hay algo que se mantiene vivo: un patético lamento generalizado, un lamento que jamás debió haber existido, el lamento que nace de la pena y del sentimiento de culpa que tiene el humano en su erosionada y sombría alma, el humano, que ahora sí reza de nuevo a Dios sus últimas oraciones, pues el resultado de sus acciones no podrá jamás dar marcha atrás.

Esos fueron los días cuando no sólo se supo sino se comprobó y por fin cabalmente se entendió que la muerte del planeta conllevaba también la del humano. Milenios de explotación irracional, brutal, terminaban, era ya el fin. El efecto invernadero, la escasez extrema de agua, la falta de alimentos y energéticos marcaban el ocaso de esa patética civilización tan preocupada en banalidades, tan llena de egoísmo e insensibilidad al principio y ahora tan llena de muerte. En esos días una compañía nacía secretamente y en las sombras, nacía justo cuando todo ser humano que se daba a luz era sacrificado o peor aún, robado y devorado por pandillas de gente en estado demencial y retrógrado, eran esas pandillas una muestra más de la aberración humana, mutantes de la razón, hijos del sinsentido. No tenía ya caso el estar vivo en un mundo donde lo único que abunda son desperdicios, restos y cadáveres, que en su mayoría fueron en vida de los muchos millones de individuos que prefirieron el suicido que seguir con su lenta agonía, de aquellos que prefirieron suicidarse, ¿en un acto de lucidez o de la más atroz aberración? ¿Quién podría ya definirlo? Para esas personas fue preferible truncar su vida antes que convertirse en antropófagos o seguir alimentándose de los poco nutritivos y nauseabundos desperdicios industrializados comestibles.

El momento de la condena había llegado, ya no había ni orgullo ni arrogancia, sólo temor, llanto, lamento. Es una lástima, ya es muy tarde y el crimen está casi consumado, se asesinó al planeta y esto fue al mismo tiempo el propio asesinato de todo el género humano y de todo ser vivo, muy pocos años quedan ya, el final está cerca. ¿Por qué el humano no lo recibe con gusto? Después de todo, el humano mismo le ha llamado.

Los gobiernos estables eran pocos y los cambios de poder eran constantes. ¿Gobernar qué? ¿A quién? O, ¿para qué? Y sin embargo aún había bastantes gobiernos con esa arrogancia, ese orgullo estúpido, esa vileza y soberbia que llevó al planeta entero al patíbulo, muchos de ellos aún eran gobiernos poderosos.

Todo en verdad había acabado para los que vivían fuera de los muros de aquella discreta compañía, porque dentro de sus instalaciones se bebe agua pura y se respira aire fresco; la alimentación es deliciosa, como la que había hace ya bastantes años y que muchos ni siquiera conocieron. ¿Qué secretos se encierran detrás de los muros de esa misteriosa compañía?

Sábado 19, diciembre de 2037. La compañía que había nacido secretamente hace algunos años se da a conocer lanzando un increíble y fantástico producto, su primer procesador atmosférico, el APz-1, así como una serie de tecnologías para renovar el planeta completamente, como el agua sintética, los orgbots o FOOWs (Organismos Controlados Remotamente de Reconstitución Orgánica), las NMBs (Nano Máquinas Biológicas), los satélites Alquimistas y los satélites mapeadores (controladores de los FOOWs), los magnetofluidos y algunos más bastante peculiares. Parecía que todo estaba planeado desde hacía mucho tiempo, esto era casi increíble pero cierto, maravillosamente y afortunadamente cierto para cada uno y todos los que habitan aún en el planeta.

Ese día fue el re-inicio, hubo la posibilidad de tener una esperanza real de un nuevo y mejor futuro, ese día marcaba el inicio de algo nuevo. Mujeres y hombres lloran por el incontenible gusto que brota de sus marchitos corazones y almas, un mejor mañana ya es posible, hay llanto de esperanza, alegría en todos los humanos que se comportan ahora como hermanos, se vive una gran euforia, el planeta entero está de fiesta, la vida de todos muy seguramente esta prácticamente a salvo y aunque ellos saben que no podrán ver en su tiempo de vida al planeta renovado y pleno, saben que sus generaciones futuras sí lo harán, sienten que algo nuevo ha nacido. ¡Sí! ¡Vida de nuevo!

Todos los gobiernos hacen ahora grandes esfuerzos para obtener sus procesadores, lo que tienen que hacer es asegurar el cumplimiento de ciertas reglas que Geotech pide: dar protección y alojamiento a los trabajadores de la compañía, cubrir el costo de los equipos y productos necesarios y, si tienen la capacidad, fabricar algunos componentes a modo de intercambio.

Por primera vez en años el aire mejoraría, gran fecha histórica en que aquellas enormes cajas, los procesadores atmosféricos, iniciaron su tarea haciéndose notar sólo por el leve zumbido que emitían; poco a poco limpiaban la densamente gris atmósfera. Los magnetofluidos empezaban su lento trabajo de preparación y limpieza en los océanos antes de que los FOOW reconstituyeran orgánica y químicamente su composición. Los daños causados por la locura humana que muchos años atrás empezó a mermar, a destruir el bello y único planeta Tierra, serán paulatinamente enmendados.

Por fin se asomaban las sonrisas en los rostros de los individuos que nunca habían conocido lo hermoso que otrora era este planeta, si acaso en fotos de enciclopedias o a través de presentaciones multimedia, de video o audio. En el futuro probablemente esos individuos podrán contemplarlo, aunque sólo fuese un tenue bosquejo. Nostalgia, risa y llanto había en los hombres y mujeres que, ahora viejos, recuerdan cómo en su infancia vivieron las soleadas tardes de verano, los fuertes vientos otoñales en el planeta, ya muy dañado entonces pero que aún conservaba mucho de su belleza.

Esto fue un nuevo amanecer y con el paso de los años Geotech se fue haciendo una entidad menos misteriosa, ahora se sabía que estaba formada por una sociedad secreta de científicos, filósofos, iniciados y personas de altos y nobles ideales. Se llegó a decir incluso que esta sociedad era bastante más vieja que la compañía en sí misma. El propósito de esta sociedad, ahora compañía, era renovar al planeta Tierra como era antiguamente, como era cuando el hombre aún vivía en cuevas; es una tarea de gigantes, una tarea a la altura de Geotech; es una meta que habrá de lograrse. Uno a uno, todos los países vieron sus territorios ocupados en puntos clave por los procesadores, la Tierra tenía un último respiro, el humano también.

Geotech se convirtió entonces en la más grande fuente de trabajo, los que en ella laboraban eran motivados con alimentos exclusivos, básicamente frutos, así como algunos artículos especiales también; por supuesto obtener este tipo de alimentos o productos era imposible si no se era trabajador de la compañía. ¿Qué más podía anhelar uno? Debido a esto, muchos de los trabajadores de Geotech eran robados y hasta asesinados, el comer una manzana o naranja era lo más que se podía pedir en aquellos días, un verdadero y auténtico lujo y festín. Para evitar más actos en contra de sus trabajadores, la compañía decidió agruparlos en campamentos, así ya no sufrirían robos ni serían víctimas de delincuentes o asesinos. No se podía perder un solo hombre o mujer, se requería de todos los trabajadores posibles, había que renovarlo todo, la tarea es supra humana.

A diario las productoras de agua sintética empezaban a bañar las áridas tierras, los ahora desiertos que no hace mucho aún eran bosques rebosantes de vida. Nada podía compararse a la alegría cósmica que nacía en los humanos al pensar en la posibilidad de ver nuevamente un verde campo, un florido valle. El agua sintética que lleva disueltos los reactivadores orgánicos, así como ejércitos de FOOWs y NMBs, empezaban su lento camino de renovación; eran aquellos jóvenes riachuelos los riachuelos de la vida, los riachuelos que limpiarían la infamia cometida contra la Tierra. Transcurrirán los años y los áridos desiertos serán nuevamente verdes bosques, verdes selvas, alegría inmensa presenciar el nacimiento de un bosque o ver cómo una nueva flor brota en esta nueva tierra. Helechos, árboles, hongos, y flores se asomarán nuevamente en esta nueva Tierra, en la que antaño sus ancestros también lo hicieron.
El agua corre
bañando bosques, selvas y valles
y una nueva flor nace,
es tan frágil y bella
tanto lo es
como todo nuestro planeta.
Por fin empezaba a haber, tras muchos años, zonas en las que un árbol, un helecho o un cactus pudieron ser nuevamente. Las muchas semillas que estuvieron almacenadas en las instalaciones de Geotech mucho tiempo antes, durante los angustiosos años previos a la aparición de los procesadores atmosféricos y demás tecnologías, darán vida nuevamente; el ciclo de la vida empieza por fin, con tenacidad la Tierra será casi virgen de nuevo.

Pero llegó el momento, tras varias décadas de infatigable labor, en que el humano comenzó a sentirse a salvo de nuevo y el viejo orgullo y egoísmo volvió a él. Entonces su puño levantó contra quien le procuró tanto bien, contra quien le procuró la vida, en contra de Geotech. En un planeta aún muy débil, la gran mayoría de los gobiernos y habitantes clamaban y exigían que Geotech fuese desmembrada en entidades propias de cada país, para así valerse y abusar de los primeros beneficios que da la Tierra nuevamente y también de los beneficios que Geotech les aportaba a sus países. A muchos ahora les parece excesivo que Geotech sea prácticamente quien dirija los destinos de los países, anteriormente dirigidos por inconscientes e ineptos gobiernos; la compañía ha tomado muchas de las funciones de los gobiernos. También es un hecho que sus trabajadores están en todo el orbe y tienen acceso a todas y casi cualquier tipo de instalaciones de los países en que laboran, excepto las militares, que son las únicas de las que pidieron mantener control los gobiernos locales; así estaba establecido para ambas partes en los convenios y condiciones de venta y operación de los procesadores atmosféricos, productoras de agua sintética y demás productos.

Han transcurrido apenas unas cuantas décadas desde que apareció Geotech y ahora casi todos los países están en su contra y del país que la aloja, más bien pudiéramos decir el país Geotech. Por fin un día muchos países se decidieron y optaron por exigir formalmente a Geotech que ésta cediera sus instalaciones a cada gobierno, pues aunque las máquinas pertenecen a éstos, es la compañía la que regula y dirige el desarrollo de los trabajos de reactivación y limpieza ambiental; nada nuevo, una más de las condiciones estipuladas en el contrato de venta y operación entre Geotech y sus clientes. Ante esta previsible situación Geotech ordenó a las pocas horas desactivar los procesadores atmosféricos, las productoras de agua sintética, los FOOWs, los satélites alquimistas y los mapeadores, los NMBs, acordonar los magnetofluidos, etc., así como suspender todas las actividades en que los obreros estuviesen trabajando y a la vez agruparlos en sus campamentos, el futuro se ponía nuevamente en peligro. Esto era ya intolerable, la compañía no podía dar marcha atrás ni tenía planeado hacerlo, más bien se acercaba la hora de aclarar la verdadera situación en que el humano se encontraba, de aclararle para siempre cómo serían las cosas a partir de ahora y en lo futuro.

La decisión de Geotech fue obviamente vista como una grave agresión. En esas semanas y días corrieron aires de guerra y de resentimiento, se deseaba aniquilar a la compañía que ahora se llamaba intrusa, intertervencionista, cuando lo único que ha hecho es curar al enfermo, permitir a la vida seguir. Los países adversarios de Geotech amenazaron entonces con responder bélicamente si la compañía no rectificaba y accedía a sus absurdas peticiones. Increíble, hace apenas unas pocas décadas el planeta estaba agonizando y ahora quieren montar la guerra de nuevo para aprovechar los aún pocos beneficios y caer en los viejos juegos de poder y estupidez egoísta. Geotech, sin embargo, no cambió su decisión y las máquinas y obreros llevaban ya varias semanas sin actividad; el aire y algunas situaciones básicas como agua y suministros empezaron a tener problemas, por lo que los países inconformes sentían que debían presionar más y forzar el desmembramiento de Geotech cuanto antes.

Tiempo atrás, los países detractores a Geotech habían estudiado y puesto a punto un muy planeado proyecto espacial llamado Humano Cósmico, tratando de prolongar la vida de lo humano más allá del planeta Tierra si es que éste tenía un fin catastrófico. Se seleccionó a cincuenta hombres y cincuenta mujeres por cualidades físicas, intelectuales y culturales de acuerdo a los valores e intereses particulares de los países inconformes, y en caso de cualquier eventualidad nefasta en el planeta se daría la orden de despegue al vehículo espacial para que fueran los tripulantes los misioneros de esperanza en los confines del universo. Curiosa alternativa era esa, buscar llevar a un generador de miseria y destructor de planetas como lo es el humano a otros mundos con una falaz nobleza que ni en su propio mundo pueden mostrar, patrañas de los mismos que han explotado y corrompido este planeta y a sus seres durante tantos años.

La situación en general era ya prácticamente insostenible, los obreros de Geotech están casi presos, la tensión aumenta, se hacen esfuerzos y negociaciones, muchas pláticas y foros pero en nada ayuda. Para Geotech, y en particular para El Creador, no podía ya haber más paciencia; de seguir así las cosas se perderían años de trabajo, no podía tolerarse ya más a quienes ahora quieren adueñarse de nuevo e impunemente de los primeros y aún pocos beneficios que el planeta aún muy enfermo les empezaba a brindar tan noble y humildemente, gracias al enorme trabajo de Geotech y todos sus obreros, ni siquiera al suyo propio.

La guerra es prácticamente un hecho, lamentable desgracia. Los bandos de algún modo se han creado y los inconformes dieron esta vez un ultimátum a Geotech, el país que vive en Geotech  y a los miembros de La Comunidad, que son los países que decidieron mantenerse  y apoyar la misión de Geotech. Si Geotech y La Comunidad no dan marcha atrás serán atacados por los países detractores. Estando así las cosas llegó el momento en que el hombre que fundó Geotech y a quien ya se le empezaba a llamar El Creador hablaría y daría un breve comunicado de vital importancia. Sería la primera vez que muchos le conocerían, muy pocos le conocían porque sus apariciones eran muy esporádicas, también se le reclamaba eso, su gusto de mantenerse siempre en un segundo plano, su discreción absoluta. El mundo entero estaba atento a sus palabras, palabras que marcarían ya en definitiva la trascendencia, la grandeza y omnipotencia de su compañía; por fin le hará entender al humano cómo ahora depende prácticamente de Geotech, lo quiera o no, y cómo en un futuro no muy lejano el humano vivirá en la nueva civilización que está gestándose, la civilización que nacería junto con Geotech. El momento está aquí, la señal transporta ya el comunicado, hay gran tensión, El Creador habló:
"Por fin el momento de aclarar las cosas, mis apreciados humanos. Ustedes, humanos sin alma, carentes de espíritu, me reclaman les devuelva ahora sana la Tierra, a la que ustedes y sus ancestros insistieron en destruir, mancillando animales, plantas, ríos, pueblos, a la vida en su conjunto, y al mismo tiempo tienen el descaro de exigirme que los obreros de Geotech continúen saneando sus territorios. ¡No! Esta vez la Tierra no está sola y desprotegida, jamás podrán ya abusar de ella, no mientras yo exista, nosotros quienes le amamos somos sus fieles protectores. Les advierto también no proceder ni contra los obreros ni contra ninguna de nuestras máquinas o entidades biológicas o bio-mecánicas, ya que tienen instrucciones específicas y ante cualquier situación anómala o fuera de procedimiento liberarán innumerables tóxicos biológicos, químicos y radioactivos que cubrirían sus territorios, además que revertirían lo más posible los procesos de saneamiento realizados, dejando nuevamente sus territorios como el basurero que tenían originalmente cada uno de ustedes por país y los cuales empezamos a sanear hace décadas. Piensen muy bien cómo procederán, el juego se ha acabado; en verdad nada pueden hacer ya, la Tierra declara hoy por medio de mí su independencia, su insurrección al yugo del humano."
Eso fue todo, no había marcha atrás. El Creador sabía que era una decisión trágica pero en verdad no se podía ceder ante los mismos que degradaron toda vida sobre el planeta, incluso la vida de pueblos y tribus, de aquéllos para quienes la naturaleza era una amiga y no un adversario, para quienes la Tierra es una madre y no sólo una bodega. El Creador presentía que esto ocurriría y lo había estado previendo desde hacía bastante tiempo, en realidad desde el inicio. No podía cambiar su decisión, el corto y enérgico discurso lo habían dejado ya bien claro.

En cuestión de minutos numerosos misiles tácticos y estratégicos con cargas nucleares y químicas rompían el firmamento buscando asestar un mortal golpe a Geotech y los miembros de La Comunidad. Sin embargo, habiéndoles rastreado oportunamente muchos fueron destruidos en su curso antes de que reentraran en la atmósfera. Lamentablemente muchos también habían provocado ya millones de muertes. Maldición una vez más. ¿Por qué? Otra vez la muerte, la guerra, la miseria. Al detectar las primeras alarmas los procesadores atmosféricos de Geotech en territorios enemigos empezaron a tener un funcionamiento anormal. No, no habían liberado aparentemente ningún agente nocivo o destructivo, pero se sentía una energía muy extraña que emanaba de ellos, una fuerte y poderosa energía. ¿Qué será? Mientras tanto, los países miembros de La Comunidad en una acción casi mecánica esperaron para contraatacar; a pesar de todo las bajas no fueron tan grandes y su contraofensiva servirá bien para dar un mensaje claro y final a los enemigos de Geotech: el futuro no tiene retorno, el camino es sólo uno y es Geotech.

Justo al detectar los misiles de la contraofensiva de los países de La Comunidad se dio la orden de lanzamiento de la misión espacial Humano Cósmico. Todo al parecer estaba bien, la primer etapa del cohete los había puesto ya en rumbo, la segunda y tercera etapas del cohete también sin problemas, había algarabía, un sentimiento de orgullo en los países enemigos y detractores de Geotech que apoyaron este enorme proyecto. El cohete y sus tripulantes escapaban así a un recuerdo de infamias en el pobre planeta Tierra, infamias cometidas por los de su propia especie. ¿Podrán acaso estos elegidos tener una actitud y comprensión diferente ahora que van en busca de un nuevo planeta habitable en el cosmos? La nave lleva ya varias órbitas alrededor de la Tierra, unas cuantas más y entonces iniciará el recorrido aprovechando la fuerza del campo gravitacional de los planetas para impulsarse; el motor de fotones del vehículo afortunadamente pudo ser concluido a tiempo. En esos momentos muchas de las ciudades de sus países de origen son sólo una masa incandescente y de muerte, la contraofensiva de los países de La Comunidad fue devastadora. Algo pasó con los sistemas de defensa del enemigo y muchas ciudades son sólo escombros indescriptibles y horrorosos panteones masivos. Como casi siempre, tanto para unos como para otros la guerra fue devastadora e inútil. Órbita cincuenta y dos alrededor de la Tierra, la misión Humano Cósmico se perfila a la profundidad del cosmos, los anhelos de muchos científicos por fin realizados, pero se empiezan a detectar lecturas anormales de los sensores de estados vitales de los tripulantes. Uno de ellos está despierto, hay alarma y preocupación en el control de misión. ¿Qué puede ser? Pasan unos minutos para que el tripulante número siete se restablezca de su estado de hibernación cósmica. Las cámaras de la nave son dirigidas desde la Tierra para monitorear qué es lo que está ocurriendo, se empiezan a culpar entre los jefes de la misión en la Tierra, creen en principio que es una falla técnica, pero el tripulante se acerca a la cámara principal, pronuncia unas palabras y hace señas o símbolos con sus manos que no pueden escucharse ni entenderse bien. Algunos en el centro de control trataron de leer los labios también pero aún así era difícil saber qué había dicho, sólo se pudo ver un extraño grabado que tenía en su ropa. El tripulante siete se dirigió a la cabina y detrás de un panel sacó unos instrumentos, los controladores de la misión estaban atónitos y presintiendo lo peor, ahora se arrepentían de no haber dotado a la nave con un sistema de control o destrucción a distancia por miedo a un sabotaje en Tierra. El tripulante empezó a hacer unos cambios en las computadoras, los jefes de misión en el centro de control en la Tierra tomaban la lectura. ¡Había sido cambiada la trayectoria de la nave! Entraría nuevamente a la atmósfera terrestre pero en un mal ángulo y a una velocidad muy alta, la misión está a punto de fracasar. Los demás tripulantes morirán y jamás sabrán siquiera cuál fue su fin. En el centro control de la misión hay angustia y pesar. Se ha perdido la señal de la nave. Se reporta entonces sobre el Océano Pacífico una gran estela incandescente que pinta una línea de fuego en el cielo. No podía ser otra cosa, la misión Humano Cósmico caía a Tierra, había sido saboteada. ¿Pero quién o quiénes habían sido? Ahora no sólo es el pesar de saber a sus países destruidos y aún en llamas por la guerra sino el fracaso de esta anhelada misión. El humano está nuevamente encerrado en la Tierra y atado al destino que él mismo forjó para ambos.

Los misiles que fueron lanzados por los países de La Comunidad cumplirían a la perfección su misión de advertencia, de disuasión. Sin embargo, los obreros de la compañía en territorios enemigos aún eran asesinados y despojados, eran esas las últimas y hostiles acciones de rencor.

Los procesadores atmosféricos continuaron su extraño funcionamiento. Curiosamente había mucha gente en sus alrededores, no para destruirlos, simplemente decían se sentían bien al estar cerca de ellos. En realidad más que contaminantes químicos y nucleares Geotech había provisto sus máquinas con unos sistemas secretos de emisión de ondas electromagnéticas que en el ser humano podían provocar diferentes sensaciones o sentimientos, tranquilizando así a las furiosas masas inconformes y manipuladas por sus gobiernos en contra de Geotech. Bien sabido era que lo único que buscan los habitantes del planeta desde hacía tiempo es vivir en paz y con dignidad; los hambrientos de poder son los gobiernos, no los ciudadanos de la Tierra, y lamentablemente millones de vidas tuvieron que pagar este altísimo precio, qué pesar, qué abrumador sentimiento.

Pocos días después los enemigos de Geotech y La Comunidad aceptarían los términos que se les exigía; simplemente era continuar trabajando en beneficio de la Tierra, que el humano viviese en paz, eso era todo. Geotech nunca más volvería a tener enemigos, jamás nadie la retaría de nuevo, esto era el verdadero inicio, el prólogo de la gloria que le aguardaba...

Numerosas ciudades son ya escombros solamente, derruidos y devastados monumentos, mudos testigos de la insensatez del hombre. La faena es ahora mucho mayor. Incontables robots, orgbots (FOOWs), y NMBs en conjunto con los procesadores atmosféricos y las productoras de agua sintética son nuevamente puestos en funcionamiento incluso en versiones desconocidas anteriormente, hay que apresurar la marcha y limitar los daños y la estela de destrucción lo más posible. Desde el espacio, en órbita sobre la Tierra, los satélites mapeadores van guiando los ejércitos masivos de orgbots y FNBs que son como plagas de reconstrucción, haciendo de ruinas y desperdicios materia orgánica y materia base para su posterior procesamiento y utilización. Lo más espectacular son los satélites alquimistas, de los cuales hasta ahora se ha podido entender un poco su funcionamiento. Estando en órbita irradian unas desconocidas partículas de energía sobre las ciudades, esos inmensos campos de energía vistos desde la Tierra semejan a la aurora boreal. Son los satélites alquimistas los demoledores máximos, ya que sus ondas de energía provocan un extraño estado en la materia, convirtiendo las viejas ciudades y en general a todos los vestigios de lo hecho por el hombre hasta entonces en una rara masa en un estado desconocido de la materia, permitiendo que ésta se separe primero de composiciones complejas y se agrupe posteriormente por sí misma en elementos básicos o moléculas muy sencillas para entonces ser fácilmente procesada o integrada a la biosfera de la Tierra por los orgbots, NMBs y demás tecnologías. De estas tecnologías y máquinas las más evidentemente vistosas son los robots, que son fabricados al igual que otras tantas cosas por Meta-Tech, la división de Geotech encargada de la fabricación e implementación de tecnologías. Sería esta subdivisión de Geotech la que en lo sucesivo se encargará de la fabricación de prácticamente todo para los habitantes de La Comunidad; de duchas de ultrasonido, computadoras cibernéticas-orgánicas (Ciberorg); de la reproducción en laboratorios de especies animales y vegetales extintas a través de clonación para su posterior introducción en sus ecosistemas terrestres ya saneados; de los satélites linterna; de las turbinas de generación eléctrica que estarán a lo largo de los océanos Pacífico y Atlántico; de los satélites agricultores, futuros abastecedores de todos los alimentos para La Comunidad; de las unidades de transportación magnética. Se encargará también de producir los clones de El Creador y velar por la salud de éste, y en conjunto con Geotech en sí se encargará también de los dos más grandes logros de la historia de la humanidad: el sistema Creación Primera y la sonda Última Frontera, en un futuro aún algo lejano pero que ya les aguarda pacientemente.

Máquinas, hombres, robots, organismos y satélites trabajan todos en conjunto aquí y más allá del horizonte con una sola meta. El atardecer está ya presente en una de tantas zonas de trabajo y la tenue y filtrada luz del sol apenas encuentra un resquicio entre las nubes de polvo radioactivo para bañar las tierras llenas de escombros. Las nubes de la deflagración siguen su marcha pero se han podido limitar, afortunadamente para que así el daño no afecte las zonas que antes de la guerra tenían ya un buen avance en su saneamiento. Ahora no sólo es el daño ecológico el que hay que resarcir sino el causado por esa inútil guerra con sus agentes nucleares y químicos. Es necesario borrar de una vez por todas las secuelas de esa guerra que sepultó al pasado y que abría un nuevo camino, el contaminado y sucio camino que habrá que limpiar aún, la vía que llevará a este nuevo humano a un futuro que le aguarda con una inimaginable gloria, gloria por la que cientos de millones de individuos perecieron en aquella guerra y por la que muchos, prácticamente todos, trabajan ahora día y noche, la gloria que se prolongará por más de mil quinientos años.

En los cascos y trajes blancos de los obreros se puede observar un llamativo y orgulloso logotipo en el costado de la manga del lado derecho, a la altura del hombro. Es una imagen del planeta sostenido por un par de manos cubiertas por unos guantes. Ese logotipo identifica y representa a Geotech, la compañía de esos trabajadores. Si se continúa observando los trajes con detenimiento se puede distinguir algo más: sobre los dorsos de los guantes de los obreros está una imagen con la mitad del globo terrestre, de tal modo que, al juntar ligeramente ambas manos, las dos mitades de la imagen se unen y crean la imagen de la Tierra en su totalidad; pero del lado izquierdo aparece la cabeza de una serpiente justo al borde de la imagen de la Tierra. El cuerpo de la serpiente es verde, se extiende por la manga, recorre por la espalda y llega al otro lado, a la manga derecha, para rematar en el extremo opuesto de donde inició su cabeza, es decir en la mano derecha. Es definitivamente un diseño muy particular. ¿Significará algo en especial? Todos ellos en su conjunto son los valiosos obreros de Geotech, son los obreros de la Tierra.

Año tras año, muchas décadas después, los devastadores efectos tanto de la guerra como del mal ecológico del planeta están siendo borrados. Ya se aprecia más la obra, era esta limpieza una especie de cabal renacimiento, una nueva era había nacido tras la guerra librada cuando el humano en un acto de egoísmo típico y sintiéndose a salvo trató de desmembrar a quien le había procurado la vida; guerra que jamás debió ocurrir pero que tuvo lugar en las postrimerías del siglo XXI.

Humanos, satélites alquimistas, satélites mapeadores y autómatas controlan a los orgbots, NMBs y procesadores ambientales APz-12, muchos aún despejando el área desde los epicentros mismos donde ocurrieron las explosiones y en las zonas más contaminadas y degradadas del planeta. Los orgbots y NMBs en conjunto con un fitoplancton especialmente desarrollado y controlados todos ellos por los satélites mapeadores tenían realizada una buena parte del trabajo necesario en los mares, poco a poco se despejaba la pesada y grotesca nata de sus aguas y empezaba, por primera vez en mucho tiempo, a generar el oxígeno necesario para todo el planeta. La limpieza está por concluir, falta poco, con esta limpia se estaban limpiando también todas las culpas y errores del hombre para siempre.

Tras más de doscientos años la gran obra está casi concluida, se están dando los últimos detalles a las últimas áreas, las últimas generaciones de equipos realizan todavía las labores que sus versiones anteriores iniciaron hace ya mucho tiempo. Mientras tanto, en las salas de planeación de Geotech y Meta-Tech se estudiaba en conjunto cómo realizar un nuevo y ambicioso proyecto: construir ciudades que estén cubiertas por domos. El Creador las había concebido hacía tiempo, serán estas nuevas metrópolis una especie de reclusión para el humano que no supo vivir en armonía sobre la Tierra, le aguardan más de mil años de sentencia, conforme vaya el tiempo pasando este será el único modo de vida recordado, aun por los más viejos. En el futuro todas las actividades humanas en general estarán limitadas a los domos y a los conductos que comunican a todas las ciudades entre sí. Los únicos individuos que podrán tener libertad de desplazarse en el exterior, entre las ciudades de La Comunidad en los vehículos de sustentación magnética de largo alcance, son quienes tengan un alto rango en Geotech, Meta-Tech o en La Comunidad. Claro, también El Creador.

Así Geotech se convirtió finalmente en la compañía-estado que dirigirá toda actividad humana sobre el planeta durante los siglos venideros...

Las primeras de las más de trescientas ciudades endomadas que se requieren están siendo ya construidas. Durante los últimos años y tras la tragedia ecológica del planeta y la guerra, la población se ha reducido bastante. Falta muy poco para que se declare limpio completamente al planeta Tierra, los procesadores atmosféricos y las productoras de agua continúan su trabajo en etapas finales. Los biólogos, zoólogos, genetistas, entomólogos y demás especialistas tienen ya listas en sus laboratorios a las especies vegetales y animales que aguardan ansiosos por reintroducir en su medio ambiente original. Muchas, prácticamente todas esas especies vegetales y animales, hacía mucho tiempo que estaban extintas. Ahora renacen de células y material genético que se guardó de sus ancestros hace mucho tiempo. Los primeros en renacer son en su mayoría clones, otros son por fecundación en laboratorio, gestados en máquinas especiales, mamás artificiales pero con un noble y bello propósito. Todos esos seres renacen ahora gracias al que antaño fue quien les extinguió. Aves, felinos y robles; encinos, naranjos y helechos; higueras, delfines y ballenas volverán a habitar nuevamente sobre esta Tierra suya. El almacenamiento y clasificación de semillas y muestras orgánicas que más tarde darían vida de nuevo fue la labor de muchos científicos, filósofos y personas de altos ideales que fueron la base de lo que posteriormente se conocería como Geotech. Todos ellos iniciaron su labor cuando la esperanza y un ideal era lo único que tenían para dar sentido a su vida, cuando Geotech como tal aún no existía sino que era solamente la agrupación de algunas personas seleccionadas y elegidas, una pequeña sociedad secreta que algunos ubican en el siglo XX pero que otros creen era más vieja aún.

Al paso del tiempo todos los seres se reproducirían nuevamente por sí mismos como su ciclo natural de vida lo marca. Se escucharía una vez más el resoplar de ballenas y delfines en un nuevamente bello y majestuoso mar, volveríanse a ver por primera vez en más de dos siglos esos legendarios animales surcando apaciblemente los mares y cuidando de sus manadas en una bella danza de vida. El cielo se verá nuevamente adornado con los gráciles y magníficos vuelos de águilas y halcones, y causará gran emoción ver nuevamente cómo el noble llamado de la naturaleza provoca a miles de aves emigrar a lo largo de continentes. Los salmones continuarán su eterna lucha por la vida buscando remontar la corriente de ríos para poder desovar y conservar su especie. Volverán a verse sobre la Tierra tigres y leones; chimpancés y elefantes; caballos, lobos y coyotes, todos ellos y muchísimos otros animales repetirán nuevamente el ciclo de vida que sus ancestros también cumplieron, pero a diferencia de ellos sus vidas jamás estarán amenazadas por el hombre. Sin embargo, y a pesar de lo magnífico de la obra, El Creador y sus hermanos saben que de todos modos mucho se ha perdido. ¿Cuántas pequeñas especies, cuántos pequeños animalitos y plantas han perecido para siempre? ¿De cuántos seres ni siquiera tuvimos un dato? ¿Cuántos más se perdieron para siempre escondidos en remotos parajes de selvas y bosques indómitos o en las profundidades del océano? Cuán triste era esto para El Creador y sus allegados, quienes saben que aun con todo hay pérdidas irreparables y sin embargo, aun así, la obra realizada es maravillosa. En los bosques y selvas volverán a germinar y a nacer muchas y bellas flores, plantas y árboles y en ellos volverán a habitar ardillas, liebres, aves e insectos. Todos los ecosistemas están prácticamente regenerados, una vez terminada la gran obra el hombre deberá ir para siempre a su nuevo hábitat, sus ciudades endomadas. El hombre de los siglos venideros sólo conocerá algo de la naturaleza a través de las áreas externas de los domos, detrás de ellos; en los invernaderos o por realidad virtual, si acaso, podrá tener alguna avecilla, gatito o perrito consigo, eso será todo.

El Creador, su compañía con sus hombres y sus máquinas, lo habían logrado; la Tierra es casi virgen de nuevo, está limpia, purificada, plena de vida, los seres que sobre ella habitan volverán poco a poco a establecer sus poblaciones conforme a las posibilidades de la naturaleza. El planeta y sus seres son nuevamente un todo, un único ente viviente. Aún recuerda El Creador el día único en que se ordenó tanto a los FOOWs como a los NMBs agruparse en algunos puntos del planeta y ellos, tras dos siglos de noble y fiel trabajo, se destruirían entre sí sin dejar ninguna estela ni rastro. Los procesadores atmosféricos y las productoras de agua sintética, que ya no eran necesarios desde algún tiempo atrás, fueron removidos y llevados dentro de los domos, algunas como adornos, como reliquias y monumentos de esta nueva civilización. El humano dependerá de sí mismo, eran aquellas las primeras décadas del siglo XXIII.

Hace ya trece siglos de ello y el humano actual del siglo XXXVI sólo puede ver y sentir el sol a través de las inmensas cubiertas translúcidas de los domos que encierran sus ciudades, jamás fuera de éstos; su mundo se limita a esos confines.

Todo el planeta Tierra, sus bosques, selvas, mares, valles, cumbres, animales y vegetales, todo, absolutamente todo en él, da ahora una muy buena idea de lo que en prácticamente todas las culturas primigenias se recordaba como una época dorada, como un edén. Viejos libros, códices, tablillas, papiros, describían ese paradisíaco lugar y todos ellos le daban una connotación divina, suprema, agradeciendo todos la fortuna de como especie humana también poder compartir tan hermoso lugar. Son esos vestigios de culturas antiquísimas la máxima atención de El Creador actualmente, sólo él conserva este tipo de antigüedades, pues ya nadie pierde el tiempo en dioses; el hombre del siglo XXXVI se percibe a sí mismo como Dios y hará todo por probarlo, para hacerlo evidente. El Creador sin imaginarlo creó a la vez fatuos y pequeños dioses mortales que para su tristeza le recuerdan mucho al arrogante hombre del siglo XX y XXI, quien aun sin tantos prodigios se creía amo y señor de este planeta.

El hombre se alimenta a sí mismo y por sus medios, no depende de nada que él mismo no haya hecho. Los satélites agricultores son una realidad y junto a las primeras huertas terrestres endomadas también abastecen de víveres a La Comunidad entera. Esos satélites agricultores fueron también importantes desarrollos para probar las futuras técnicas y tecnologías de lo que será llamada la más grande obra del ser humano. El Creador atestigua y dirige dentro de su portador número 45 la civilización que él creó, el planeta que regeneró y, sin desearlo, también al pequeño "dios" mortal a que dio lugar. Este nuevo dios-máquina sin alma está a punto de hacer a un lado a Dios y ocupar su lugar, el orgullo y arrogancia crecen enormemente, los dioses mortales proclamarán su gloria como jamás lo habían hecho; dioses que de sufrir alguna enfermedad o perder alguna extremidad, la colean para que luego les sea injertada, curiosa clase de dios es ésta.

En la mente de El Creador hay recuerdos, viejos recuerdos y muchos sentimientos embalsamados. Recuerda cómo en su juventud le era repugnante la actitud y conducta de sus congéneres, del humano de aquellos muy lejanos días que vio terminada su civilización con la guerra de fines del siglo XXI, pero ahora un nuevo tipo de ser humano está en su cúspide y lo que El Creador percibe le causa igualmente desazón. Este "nuevo" humano es tan similar al anterior, después de todo este tiempo…, El egoísmo, arrogancia e irresponsabilidad llevaron casi a la muerte al planeta hace quince siglos, ahora tendrá lugar la catástrofe del humano en sí. El planeta hace mucho que ya no está en peligro, todo es limpio, puro, como lo fue en un principio. La energía ya no es problema, los domos fueron construidos con celdas fotoeléctricas de muy alta captación, el Océano Pacífico y Atlántico albergan unas de las pocas estructuras artificiales del humano, las enormes turbinas marinas que aprovechan la fuerza interminable del mar, los satélites linterna durante el día captan energía que en la noche sirve para alumbrar las ciudades endomadas y la energía que no gastan se envía a la Tierra; está también el magnetrón, que captura la energía que desprende la Tierra en su movimiento de rotación con su campo gravitatorio. Los transportes son magnéticos y los propulsores de las naves y cohetes espaciales son de fotones, láser y otras tecnologías variadas que no afectan al medio ambiente o cuyo impacto en él es mínimo, prácticamente inexistente. Justamente en estos días esas naves espaciales se ven activas como nunca, pues el Creación Primera y el Última Frontera les mantienen ocupadas, su labor es muy trascendente.

El Creador, a pesar de tanta maravilla y tantos logros, vive en medio de una gran confusión, en medio de una duda enorme y desoladora. Él vive ahora en su retiro, en compañía de sus "discípulos", un grupo de colaboradores que le auxilian en sus tareas y actividades; el creador decidió llamarles discípulos sólo en añoranza a los viejos maestros ancestrales. Mucho de su tiempo El Creador lo destina a recordar y seguir investigando los temas que desde su infancia y juventud tanto le apasionaban, culturas antiguas, civilizaciones perdidas, mitos, leyendas, civilizaciones sabias, culturas y datos que en general eran vistos como curiosidades o patrañas por la antigua civilización, la malograda civilización que culminó con la guerra de año 2092. En aquellos viejos tiempos muchos de los aparentes datos aportados por estas civilizaciones eran sólo conjeturas de "lunáticos", por lo cual los académicos ortodoxos se mofaban al respecto. Sin embargo, durante todo el tiempo que llevó regenerar al planeta, El Creador encargó a un grupo especial que recopilara y salvara cualquier vestigio perteneciente a esas viejas culturas. Ardua labor se requerirá para entender sus significados pero aun así El Creador encontró fascinantes datos y mitos en esos atesorados vestigios de otros tiempos. Muchos de los datos obtenidos han sido comprobados ya por El Creador mismo, en verdad son datos comprobables muchos de ellos, son hechos relevantes los que nos describen; las viejas culturas sabían cosas que la entonces civilización del siglo XXI pasaba por alto. Detrás de lo aparentemente fantasioso de esas culturas existían bases reales, verídicas. ¿Sabrán acaso también algo que el humano del siglo XXXVI tal vez ni siquiera ha imaginado aún? De hecho es un secreto fielmente guardado pero ciudades y ruinas milenarias de mayas, asirios, egipcios, sumerios, tailandeses, teotihuacanos, griegos, celtas y algunos más fueron también cubiertas por domos, no fueron destruidas, su grandiosidad desde el punto de vista de El Creador debía postergarse también.

En la mente y alma de El Creador cada vez crecen más las incógnitas, las dudas le sofocan y le angustian pero también le maravillan y le motivan. Sin embargo vive triste pues este humano del siglo XXXVI es en esencia el mismo que habitaba la Tierra hace más de 15 siglos, nada en su alma y espíritu ha tenido un cambio, una mutación afortunada. Todo este cúmulo de sentimientos y pesares han llevado a El Creador a tomar una decisión, una decisión difícil y brutal, tanto como lo es el negar y despreciar la cultura, la civilización que él mismo creó mucho tiempo atrás. Ha decidido que su portador actual, el numero cuarenta y cinco, será el último de su vida, el último que llevará su cerebro que desde el año 2012 ha necesitado de estos portadores; su cerebro de más de mil quinientos años de vida busca por fin el descanso eterno, la muerte. Será el fin del único ser que recuerda y que vivió los días en que el final parecía haber llegado, el único hombre que sintió el vaivén de las olas del mar sobre su cuerpo original aún joven; que sintió el viento otoñal acariciando su rostro y cabellos; el hombre que ha visto a la especie humana degradada y luego encumbrada como nunca. Morirá el individuo que junto a otros fue capaz de soñar y vislumbrar un futuro mejor, un mejor mundo del futuro, aunque en ese momento viviera en la más atroz de las realidades y calamidades en un planeta destruido, marchito y desolado. Morirá quien hizo posible regenerar a la Tierra completamente, quien luchó por ella; morirá después de quince siglos el gran dador de vida, El Creador. Son los libros, sus compañeros de antaño, su único refugio, sus viejos amigos desde la juventud. Busca y rebusca, anota, clasifica, deduce, compara, tiene que saber, tiene que encontrar la respuesta, descubrir la verdad y por fin morir en paz. El Creador busca respuestas y las desea afanosamente. Desearía tal vez descubrir, internarse en un nuevo mundo, sentir la emoción de los lejanos días cuando todo iniciaba para él, Geotech, sus obreros y colegas. La búsqueda de las respuestas es lo único que ya lo liga a este mundo, lo único que le da un motivo para seguir viviendo. El mundo nuevo, la respuesta, tal vez le llegue con la muerte. Sin embargo las incógnitas le arrebatan la tranquilidad, le atormentan; piensa y busca respuestas, mas aún nada encuentra, en lo hondo de su alma hace eco su duda. La pregunta que se plantea El Creador es muy simple, sencilla: ahora ya somos nosotros seres creadores de vida y sistemas planetarios pero, ¿seremos acaso los primeros?
 
 

II. ... Creado
 
 
“Gloriosos y perversos días son estos”, decía El Creador. “¿Cuándo el hombre imaginaría posible el crear, desplazar y situar astros y sistemas planetarios en el cosmos? Pues ese momento ha llegado ya, y el hombre, ahora sí, se autoproclama Dios, mas mis dudas son enormes. Nosotros, con un poco más de seis mil años de historia desde los primeros asentamientos humanos y pueblos organizados con escritura, hemos podido crear sistemas planetarios y vida sobre ellos, y, considerando lo joven que es en magnitudes cósmicas nuestra civilización, no dudo que haya alguna otra con logros muy semejantes y seguramente muy superiores a los nuestros; aún más, siendo ahora nosotros creadores de vida y mundos estamos también en la posibilidad de haber sido creados, ¿o acaso tuvimos el privilegio de ser los primeros?”.

Estas palabras crearon en algunos de los "discípulos" un gran sentimiento de insignificancia, sentimiento ése del que ahora el hombre está exento. Eran ideas tortuosas que hubiesen preferido no haber escuchado, ideas que aunque miserables bien podrían ser ciertas, mucho más aún viniendo de El Creador.

El retiro de El Creador, retiro que está alejado treinta kilómetros del lugar donde se fundó Geotech, se ve repleto por todos lados de viejos libros conservados afanosamente por él, unos sobre otros en un desordenado orden; abiertos unos, los otros entreabiertos, se alcanzan a ver algunos títulos entrecortados: drales ...canelli; ...vuh; ...rujos, ...gier; ...reducto, Roca; ...iblia, ...rán, ...acelso, ...abharat, ...Lulio, ...agan, ...ayce, ...vad-Gita; ...posium, ...do Thodol; ...urchward, Peri Em Heru; ...aacals, ...lmecas, ...roano, Aitareya-A'ram-'ya, ...Fort, ...Tiana, Verne, ...esse, y muchos y muy raros libros, códices, papiros y reliquias más, en verdad eran innumerables y de muy variados temas. Se ven también desplegadas imágenes y visualizaciones holográficas de obras que realizaron antiquísimas culturas, antiquísimas civilizaciones. Si en todo eso El Creador no encontraba respuesta alguna, por lo menos moriría haciendo lo que tanto le gustaba hacer en su ya muy lejana juventud, el descubrir con fascinación todo lo referente a aquellas místicas culturas, culturas que nacieron en el inicio de los tiempos de la especie humana y que dejaron un sinnúmero de datos, los cuales han sido mudos testigos de cómo el hombre contemporáneo a lo largo de su historia se maravillaba de sus propios descubrimientos, cuando éstos ya habían sido descubiertos, intuidos y descritos de otro modo, por otros caminos, por los antiguos, pero jamás atendidos por los sabios hombres de ciencia.

Los "discípulos" no entienden nada, no saben qué está ocurriendo, mas El Creador lee y estudia, es lo único que le importa; nada, nada se compara con el deseo de su alma de descubrir una respuesta, en cierto modo está cansado de la racionalidad del hombre, deseaba poder encontrar una verdad diferente a la que el hombre siempre atiende, la verdad que se deriva de la lógica. Deseaba una respuesta que, aunque descabellada, pudiese revitalizar su adormecida alma; hubiese deseado que llegase Dios mismo y le diese la respuesta. Dios, que ha sido burlado por el hombre, y al que se ha minimizado como nunca, a quien siempre se niega por no poder ser comprobable su existencia. ¿Qué respuesta pudiera ser tan increíble? “Científicos tristes de espíritu, desean tener a Dios en un matraz para decir sin temor a equivocarse que existe, mas es Él quien en el suyo nos tiene”, pensaba El Creador.

Los días transcurrían y en uno como cualquier otro se notó que El Creador se encontraba profundamente alterado, fuera de sí. Repetía constantemente una y otra vez que el final de los días estaba cerca, que la oscuridad lo tomaría todo de nuevo, que sería otra vez como el inicio, la nada, el vacío. El vacío que ahora todos los hombres llevan dentro, ahora que sólo son fríos y arrogantes entes ambulantes; el vacío, que es el lugar que el alma del hombre ocupó en algún momento. Ahora ya se ha perdido. La nueva alma del hombre en un algoritmo, una fórmula, un nuevo cálculo.

Mientras tanto, en el Centro Astronómico los científicos de Geotech y Meta-Tech discutían acerca de lo que en aquellos días era llamado el “único y verdadero acontecimiento en la historia del hombre”: la terminación del primer sistema planetario hecho por el hombre, el Creación Primera y el lanzamiento del satélite sondeador Última Frontera, el cual sondeará el universo con irradiaciones de neutrinos hiperacelerados para conocer en realidad y no por cálculos o teorías cómo es el crecimiento de éste, su tamaño y su forma.

Todos los científicos discutían acaloradamente. Cada quien defendía su teoría, que bien podría ser llamada su religión por el valor que daba a las vidas de cada uno de ellos: era su único baluarte. Las teorías de los científicos les hacían sentir vivos, omnipotentes, sabios y eternos; pero tenían que esperar a que lo que postulaban fuese cierto, comprobable, de lo contrario sería demasiado tarde ya para anclar su vida en otro mar y entonces nada les devolvería las ganas de vivir, no habría ni sonrisas ni alegría en sus existencias, estarían muertos en vida.

Sábado 25, noviembre de 3511. El Última Frontera está ya en posición y en pocos días habrá de inaugurarse el sistema Creación Primera, último proyecto en que participó “el Creador”, aunque en poca medida. La Humanidad muestra euforia y alegría por encima pero en el fondo está llena de arrogancia y soberbia. Dios ha sido depuesto de su sitial, ahora lo ocupa el hombre.

Transcurrían los primeros días del año 3512 y todos los habitantes del planeta alzaban su mirada al cielo en aquellas noches tenuemente iluminadas por los satélites linterna. El observar el cielo hace nacer en el humano de estos días sentimientos entremezclados de admiración, de duda, de omnipotencia, de pena por el cosmos; siente que le arrancaría a éste su último secreto: su forma y su medida. La “casa” será entonces completamente conocida. Amo podrá ya proclamarse.

Los días seguían sucediendo, El Creador había encontrado algo que para él era sumamente interesante, era un grupo de grabados, papiros, tablillas, códices y reliquias de milenarias culturas, diferentes todas ellas y, sin embargo, parecían completarse unas a otras, algo así como un rompecabezas de la vieja sabiduría universal. Todo aparentemente coincidía. Una vez dispuestos en lo que aparentemente era el orden correcto, mostraban diferentes etapas del progreso humano, hasta llegar a una, la última serie de grabados, que al parecer de El Creador mostraba similitud con lo que estaba ocurriendo en esos días en la Tierra, en el año 3512. Al final de ese último grabado había algo escrito en un arcaico lenguaje; entender lo que decía será lo que ocupará en cuerpo y alma a El Creador, el hombre que antaño regeneró al planeta, su nueva faena ha de ser también muy importante, muy trascendente.

Miércoles 5, junio de 3512. Este día El Creador pudo por fin entender el significado completo de lo escrito en los viejos y gastados trozos de arcilla ocre a los que dio tanta atención creyendo que en ellos encontraría la respuesta a su incógnita. Sin embargo, al descifrar el significado, sus interrogantes se hicieron aún más abrumadores, pues el mensaje era:
“En el final de los tiempos, cuando la raza humana esté en la cumbre, en los fatuos días de gloria, tened los sentidos alerta y prestad atención a todo lo que suceda, pues una oscuridad aparentemente momentánea, que ocurrirá en el punto más glorioso de la raza humana y sus hijos, no será momentánea solamente. Tened ojos y alma bien abiertos, han vivido el ciclo de un día, mas la noche se aproxima, la noche en que se dilatarán por última vez sus pupilas...”
El gran día ha llegado, el Creación Primera será por fin inaugurado. Es una réplica a escala del Sistema Solar que en la tercera órbita tiene también un planeta apto para poder engendrar o adoptar vida.

La pregunta era entonces si, dadas las condiciones iguales a las existentes en la Tierra, la evolución de la vida sobre la "Tierra" del Creación Primera sería igual o diferente. Mas el dilema básico consistiría en decidir la utilización que habría de darse al Creación Primera, el cual podría ser utilizado con fines científicos, industriales o ambos.

El Creador medita en lo que ha hecho. Cuando declaró la independencia de la Tierra, la insurrección de ésta al yugo del hombre, no lo hizo con el deseo de convertirse en una especie de redentor ni para hacer sobre ella lo que le placiera, lo único que deseaba era dejar a los dominios de la naturaleza lo que es propia de ella y hacer que el hombre se valiese por sí mismo para evitar que mermara o modificará al gran ente viviente que conforman todas las formas de vida sobre el planeta, el planeta que era y es para él mismo, es un ser individual-colectivo, un todo y no pequeños grupos de seres. El planeta tiene su propia vida que ha de vivir y la cual no está destinada a servir al humano, no tiene que tener necesariamente alguna utilidad al ser humano, así como éste no la tiene para la Tierra. Por esto, “el Creador”, aun habiendo regenerado todo el planeta prefirió dejarlo vivir su propia vida, sin que en ella interviniera el hombre, o lo mínimo posible.

Pero ahora el hombre crea sus mundos y desea hacer y deshacer sobre ellos. Lo que importa para El Creador no es si el hombre los fabrica o no, sino el hecho de que esas no son tareas para el ridículo hombre-dios del siglo XXXVI. Triste, reflexiona para sí: “Es algo que ni nuestra conciencia ni nuestra psique pueden comprender, lo que encierra en su sentido más profundo, algo para lo que no están listas; no estamos preparados para ello, es una acción cruel, es decidir el futuro de algo que no está en nosotros mismos, es decidir, planificar y manejar la vida de alguien más. Es utilizar algo cuando ese algo o alguien no nace para serle útil a otro ser. Ningún ser vivo puede tener como razón de vida serle útil a alguien más ni se le puede imponer tal cosa, eso no existe, no puede ser en seres vivos, sí en cosas, pues el vivir es la única y verdadera razón de vida de todo ser. Y que no se malentienda, las ballenas madre y padre son útiles a su ballenato para que éste pueda vivir, le son útiles por que su instinto así les impulsa a serlo, porque es una ley de supervivencia para todos, así es la naturaleza. Mas, ¿acaso la ballena tendría que serle útil al hombre también?”

Tras muchas y acaloradas sesiones se decidió que el futuro del Creación Primera sería mantenido como un campo de estudio virgen, decisión donde El Creador tuvo mucho que ver y donde tuvo que imponer prácticamente su voluntad por primera vez en mucho tiempo, debido a una enconada oposición de diversos sectores que conforman La Comunidad. Después de esto lo más importante es ahora el sondeo que el Última Frontera hará de los confines del universo. El debate es intenso, cada quien defiende su teoría, se aferra a ella. “Esperen un poco y tendrán la respuesta, alisten sus matraces y estén alertas para encerrar en ellos el universo, entonces dioses podrán ya llamarse”, pensaba El Creador, y recordó una frase final contenida en las viejas tablillas de arcilla:

“En días en que el hombre sea ya creador, sea dios, que no se alegre tanto, pues Dios lo creó...”

El sondeo del Última Frontera lleva seis días realizándose. Tomará ocho el tener todos los datos, el resultado aún nadie lo puede asegurar, pero El Creador sí había encontrado ya la respuesta a sus dudas: “Será en el eclipse, el eclipse de sol que ocurrirá en dos días, el once de julio, y que oscurecerá el lugar donde está el núcleo de Geotech, Meta-Tech y de La Comunidad”. Todo parecía concordar, ahora que el hombre se encuentra encumbrado como nunca antes, un eclipse al que poco caso se le ha hecho tendrá lugar y oscurecerá momentáneamente la ciudad más importante de toda La Comunidad, la ciudad donde reside el núcleo de Geotech y Meta-Tech, la ciudad desde la cual El Creador ha regido a La Comunidad durante siglos, la ciudad que es la cuna de esta civilización y que será oscurecida en dos días por un eclipse no sólo momentáneamente, sino al parecer para siempre. El Creador está más tranquilo, siente que ha cumplido su última misión y aunque tiene cierto temor, lo que ahora desea saber es cómo puede durar un eclipse una eternidad, y más aún, que con esa oscuridad llegue también la nada, el vacío. ¿Cómo podría ocurrir todo esto? ¿Será acaso el fin de los tiempos? Por lo que dicen las tablillas así parece ser, sin embargo no hay reportes de anormalidades dentro o fuera del planeta. ¿Cómo entender “vacío y oscuro”? ¿Cómo crecería la oscuridad a partir de un eclipse? A pesar de las interrogantes “el Creador” se muestra contento y en momentos preocupado, las respuestas que espera llegarán con el eclipse, sólo habrá que esperar un poco. Las viejas culturas pudieron por fin hablar por medio de alguien; muchos milenios estuvieron calladas, silenciadas, ahora que por fin decían algo, tenía que ser cierto.

Miércoles 10, julio de 3512. Sólo un día y el cosmos tendrá medida, sólo un día para que la sabiduría de los antiguos sea creída. Mañana caerán mitos, teorías, mañana se opacarán vidas, mañana es el día.

Jueves 11, julio de 3512, 11:37 AM. Los  primeros datos del sondeo son increíbles, ya muchas teorías han caído, muy pocas aún quedan tambaleantes. La forma del universo más bien recuerda a una pera, (o a un matraz), y su crecimiento y tamaño no son como se creía. En esos momentos la evolución del universo como el hombre la concebía caía estrepitosamente en grandes bloques, habrá que redescubrirla, la percepción humana respecto al universo había fallado. Las teorías tendrán que ser adaptadas a la realidad; claro, las pocas que hayan atinado en algo. A decir verdad, se tendrán que encontrar unas nuevas, pues las pocas que acertaron en algo están erradas en la mayor parte de lo que postulan.

Con las nuevas teorías que vayan surgiendo el humano probablemente tendrá una visión diferente del universo y así tal vez tenga entonces una percepción nueva de su propia vida y de la de todos los seres, y del lugar que junto con ellos ocupa en el cosmos, en la vida cósmica. Los cerebros de muchos astrofísicos no dan para más, han sido borrados, destruidos. Inertes, los científicos aún contemplan la llegada de datos. La imagen holográfica que se proyecta en el centro de la sala ha sido la causante del derrumbe de las teorías de los astrofísicos, de la mayoría de ellas. El silencio en la sala es sepulcral, los sonidos únicos son el “bip” de las computadoras y los mensajes orales de las supercomputadoras Ciberorg. Todos los habitantes de la Tierra han sido despertados del dulce sueño de poder acertar a la gran incógnita del universo. Las ciencias han dado un vuelco, lo mas seguro es que sólo sea momentáneo; sin embargo, han sufrido una muy dolorosa y amarga experiencia.

En los rostros de algunos de los presentes en la sala de mando del Centro Astronómico hay llanto, en otros hay ira, y en pocos, muy pocos, hay admiración hacia algo superior que el hombre ni siquiera imaginar puede en estos días, algo que el orgullo, la soberbia y el egoísmo le impiden percibir.

El eclipse será ahora menos atendido. Sin embargo, El Creador está sentado en su majestuoso recinto blanco, lleno de luz, lleno de tranquilidad y que es el lugar desde donde ha dirigido a Geotech, a Meta-Tech y al hombre mismo desde los ya muy lejanos días del siglo XXI. Ahí está ”el Creador”, solo y esperando sentado a que llegue el momento deseado. Mientras fluyen numerosos episodios de su vida rápidamente en su cerebro, se relaja y escucha a lo lejos algunos sonidos, melodías con nombres como Future World, Laudate Dominum, Poseidons Creation, Dark Ride, Atlantis' Agony,  una vez más sumido en sus nostalgias como lo ha estado en los últimos años.

Poco a poco la hora se acerca. El Creador piensa: “Ahí tienen su universo con forma de pera o matraz. En realidad somos nosotros quienes estamos dentro del matraz del verdadero Creador, pero ¿será ese creador Dios mismo o será algún ser creador como nosotros? ¿Estará sosteniendo el matraz de nuestro universo Dios o un hombre? El Creador se reclinó sobre su asiento magnético y trató de recordar lo más que podía, su familia, sus amigos, la mujer que amó, lo hermosa que es la Tierra, el día en que apareció el procesador atmosférico y todas las tecnologías de regeneración, cuando se estaba regenerando al planeta, cuando empezaban a renacer los mares y selvas; recordó lo más que pudo, se sintió en paz consigo mismo, dio gracias a Dios por permitirle vivir y esperó...

El disco solar en esos momentos estaba ya completamente cubierto, las interrogantes seguían revoloteando en la mente del creador.

¿En qué momento crecería la oscuridad? ¿Tendrían razón los antiguos? Sí, así sería y para siempre.

De repente, tan de repente como cada uno de nosotros inicia el sueño de la vida y así como lo iniciaron los primeros y diminutos seres vivos, así de inesperadamente como surgió el universo, así igualmente desapareció. Todo, absolutamente todo dejó de estar, dejó de ser. Nada hubo ya, sólo “oscuridad y vacío como al inicio”.

Todo había acabado.

Y muy lejos del lugar que ocupaba el universo, diríase que fuera de ahí, había gran júbilo en un lugar que tiene aspecto de laboratorio extraño, cuando alguien, “Dios”, escribía en un raro lenguaje: “Experimento 9-13 exitoso. Estudio terminado. Muestra desechada. Cámara de vacío número tres limpia...”


“En días en que el hombre sea ya creador, sea “Dios”, que no se alegre tanto, pues Dios lo creó...”

 

FIN

 

Eduardo Gutierrez Cruz

 



Mis agradecimientos a Federico Witt por su gentileza e instrucción para la presentación de este relato


Obra registrada. Derechos de autor bajo el registro:

SEP-INDAUTOR
Registro Público
03-2002-070910481500-01

Queda terminantemente prohibida la copia y distribución de este relato, en cualquier medio y soporte, sin la autorización previa del autor (dirigirse a eduardo.aavm[@]gmail.com, eliminando los corchetes).


 

Edición de septiembre de 2009: El Creador Creado ahora se puede leer en un blog desarrollado por Eduardo Gutiérrez Cruz específicamente para este relato: El Creador Creado.

 

 


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  Comentarios (1)
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1. Una tarea escalofriante
Escrito por Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla website, el 28-02-2009 15:13
Muy bueno, has tomado mucho cuidado con los detalles. me ha gustado mucho! 
Alejandro

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