Resumiendo mucho, el protagonista diremos que es el policía Gabriel Márquez, que se ve inmerso en un conflicto que se adivina monumental y que al principio le parece ajeno, pero que con el paso del tiempo arrojará luz sobre su propio pasado. Es una historia en la que se sentirá cada vez más involucrado, más importante. Es una historia del tipo “¿Soy el Elegido?”. Es, en definitiva, una historia que narra la eterna lucha entre el Bien y el Mal, en la que el lector en todo momento tendrá esa extraña sensación de desasosiego que produce el hecho de ser consciente de que el Bien y el Mal son conceptos muy, pero que muy subjetivos. Y, claro, el Bien y el Mal tienen sus paladines. Todo aquel que haya leído las sagas cósmicas de Thanos lo sabe más que de sobra.
Márquez se verá rodeado de personajes muy singulares. Los principales serán el misterioso Doctor Zanzaborna, en el que muchos verán rasgos del Dr. Extraño; la aparentemente fría y ausente Eva; y el tuerto, a quien el lector identificará con alguien muy familiar desde el primer instante. Se sabe desde el principio quién es el impresionante oponente, en este caso representado por el amoral y nihilista Niete Nowan (atención al nombre), pero se intuye que alguien aún más poderoso anda detrás de todo. Y si el escenario suele ser importante en todas las novelas, en este caso es crucial. Porque la ciudad en la que se desarrolla la narración (la que relata los hechos que transcurren en la actualidad) es en sí otro personaje protagonista. De hecho, esta ciudad, que aunque no se nombra en ningún momento y se supone que podría ser cualquiera está claro que es la del propio autor —es decir, Gijón—, juega su propio rol esencial.
La novela tiene un mucho de los cómics de Marvel, un poco de Indiana Jones, un aire a
Los guardianes de la noche y
Los guardianes del día, un homenaje (directamente por su nombre, esto no es un eufemismo) a
El corazón de las tinieblas y algunas pinceladas del concepto “boca del infierno y reunión de seres singulares” que hemos podido ver, por ejemplo, en
Buffy cazavampiros. Si lo tomamos en conjunto y lo metemos en la batidora con una gama muy amplia de personajes, entre los que se incluyen hechiceros, samuráis, policías, licántropos, brujas, psicópatas, dioses nórdicos e individuos dotados de poderes diversos… el resultado podría parecernos una mezcla extraña, pero nos equivocaríamos. Todo cuadra, aunque es de justicia decir que algunos personajes parece que hayan sido ideados para un
spin off o un
crossover con otros libros y aparecen casi de refilón. Mi impresión es que Martínez ha recogido elixires de muchas fuentes para mezclarlos en una gran marmita y que un tipo grande y tuerto —que tiene dos cuervos y se hace llamar Wotan— les diera vueltas y luego lo destilara para embotellar un licor que podría agradar prácticamente a cualquiera que sea aficionado a la fantasía. No a una fantasía clásica con hadas, dragones y mazmorras, sino a un concepto más urbano, más actual, más perverso, pero que aun así incluye todos los ingredientes épicos habituales, excepto quizá batallas libradas por grandes ejércitos. Una fantasía en la que la ciudad (literalmente esa ciudad) es el nexo común que enlaza la historia narrada en
Fieramente humano con las otras dos novelas (y varios relatos) que conforman hasta ahora el ciclo de narraciones independientes que se titula, precisamente, y valga la redundancia, «La Ciudad».
La estructura combina tres tiempos narrativos. Se entremezclan (juntos, pero no revueltos, sin que el lector se pierda en ningún momento) el presente, un conflicto que tuvo lugar hace treinta años y un suceso, que es el origen de todo, que ocurrió hace sesenta. Y digo que este suceso de hace sesenta años es el origen de todo porque lo es, literalmente, en dos sentidos: por un lado es cuando se fragua la trama, pero además forma un núcleo central de la estructura que consiste en un libro que Rodolfo Martínez ya tenía escrito desde hacía tiempo. Un libro que en sus notas el autor afirma haber incluido en mitad de
Fieramente humano con unos retoques necesarios. Esta inclusión de un libro dentro de otro salió bastante bien. La historia incluida sirve perfectamente como núcleo retrospectivo del libro definitivo y ata a la perfección los cabos, explicando el origen de todo el percal.
Para terminar, una mención al estilo, ya que es mi trabajo. Una alabanza, en realidad. Se nota que Rodolfo Martínez es un autor experimentado, que ya ha publicado una buena ristra de novelas. Tiene oficio. Y tablas. Es consciente de que escribir una novela no consiste en limitarse a redactar una historia y meter diálogos cuando hablan los personajes. Sabe imprimir un ritmo rápido o dar cierta cadencia cuando es necesario. Domina las figuras literarias y retóricas. Aporta guiños. Menciono esto porque es algo que personalmente agradezco. Las carencias de estilo son algo que se suele asumir como “por defecto” en la literatura de género, pero, en casos como éste, nada más lejos de la realidad.
A continuación os dejo el cortometraje que sirve de promoción de la novela (muy entretenido, echadle un vistazo) y la información proporcionada por la editorial:
TEXTO DE CONTRAPORTADACuando el policía Gabriel Márquez conoció al enigmático doctor Jasón Zanzaborna, no podía imaginar lo que se le venía encima.
Desde luego, nada sabía de lo ocurrido treinta años atrás, ni de todas las deudas impagadas que el doctor dejó entonces. Menos aún del pasado de la misteriosa mujer que acompañaba al doctor a todas partes. O del estrafalario individuo tuerto que un día apareció por su casa.
Lo que menos podía sospechar era que él mismo, de un modo incomprensible, había estado involucrado en esa historia desde antes de lo que creía.
Ahora, mientras la amenaza de algo sombrío y terrible se extiende sobre su ciudad y su vida, Gabriel Márquez deberá desentrañar su propio pasado para resolver, por fin, su futuro.
Con
Fieramente humano, Rodolfo Martínez vuelve a la misteriosa ciudad que ya visitó en
El abismo en el espejo y
Los sicarios del cielo, y lo hace para traernos una historia cargada de presagios y momentos inquietantes por la que desfilan algunos de sus mejores personajes.
FICHA TÉCNICA - Editorial: NGC ficción!
- Colección: Fantasía, 1
- Edición: abril 2011
- Diseño cubierta e ilustración: Felideus
- Tamaño: 14,5 x 21,5 cm
- Páginas: 558
- ISBN: 978-84-937801-5-9
- PVP: 22 €