|
La primera vez que vi Estrella Oscura fue hacia 1980, un sábado por la mañana en televisión, en blanco y negro y perdiéndome el comienzo. La pusieron en una de esas ocasiones en que cambiaban la programación sin avisar; y, como llovía, me tragué la película empezada porque no tenía otra cosa mejor que hacer. Bueno, pues nunca la olvidé, y eso que no sabía ni cómo se titulaba. La segunda vez que se cruzó en mi vida fue a finales de los 90, también en televisión pero esta vez en alemán. La comencé a ver sin ninguna expectativa y según avanzaba me di cuenta de que era aquella película sorpresiva y de cachondeo que había visto de chaval. Me quedé con el título y la almacené mentalmente en mi cabeza como “una de esas que hay que ver en español cuando surja la oportunidad”. Fue entonces, una vez que conocía el título, cuando me enteré de que Estrella Oscura era la primera película de John Carpenter, que rodó cuando todavía era un estudiante universitario. Para ser precisos escribió el guión y la música, la produjo y la dirigió. Lo hizo con cuatro duros (unos 6.000 dólares, que es como decir que la rodaron cuatro amiguetes con la paga que les daban sus padres los sábados). Aunque no hay que atribuirle todo el mérito a Carpenter: su colega Dan O'Bannon no sólo escribió el guión junto a él sino que también se ocupó del diseño de producción, los efectos especiales y el montaje, y además interpretó uno de los papeles, el del sargento Pinback (genial, por cierto). | |  |
Para que os hagáis una idea, de la pluma de O’Bannon han salido guiones como el de Alien (fue la siguiente que escribió) o Desafío total. Y no cito a Muertos y enterrados, que es una de mis favoritas de zombies, porque no la conoce ni su madre a la hora de comer, pero también. Y Asesinos cibernéticos (Screamers), y El regreso de los muertos vivientes, y… La verdad es que se dedicó a algo que puede hundir a cualquier autor: quedar catalogado como guionista de ciencia ficción y terror en una época en la que parece que sólo los canadienses tienen patente de corso para realizar tales fechorías. A Carpenter le ha pasado algo parecido, y muchos nos dirán que “no es mal director pero es que se ha dedicado a la ciencia ficción y el terror, no al cine de verdad”. En fin, el rodaje les llevó tres años. La película, que en su primera versión de 1970 ó 1972 (dudo) sólo duraba 45 minutos, se titulaba The Electric Dutchman (clara alusión al Holandés Errante). La vieron otros productores y apostaron por ella, aportando dinero hasta que el presupuesto ascendió a 60.000 dólares. Todavía era una ganga pero eso permitió a Carpenter y cía añadirle metraje. Y la cinta, que mientras tanto cambió de nombre dos veces más, en 1974 quedó tal y como está. Es una verdadera joyita. No puede decirse que sea la obra cumbre del séptimo arte pero es fresca, divertida, original y un ejemplo de despliegue técnico e imaginación. Narra las peripecias de cuatro astronautas que viajan en la nave espacial Dark Star de planeta inestable en planeta inestable para detonar unas bombas atómicas. Sí. De verdad. Es a lo que se dedican: reciben información de que existe un planeta inestable en tal o cual sistema estelar, se dirigen a él, le meten un pepinazo, y a por otro. Se trata de una parodia. Realmente la historia central es casi lo de menos hasta que la película está muy avanzada. En Estrella Oscura lo que cuenta al principio es seguir las anécdotas y ver cómo son las relaciones entre los tripulantes. Todos nos hemos preguntado si los astronautas no se aburrirán como ostras, ¿no es cierto? ¿No harán camarillas entre ellos? ¿No le harán la vida imposible al típico pringao? Y además, ¿no se les irá la olla de vez en cuando? Pues ésos, y otros parecidos, son temas que quedan bien reflejados en la película. Siempre habrá quien te diga “es que no es creíble”, o “es que tiene errores científicos”. Bueno, vale, joder, es una parodia, y en cuanto a credibilidad, tiene mucha más que muchas películas que se consideran serias y con pretensiones. No hay más que ver la reciente Sunshine, que para mi gusto no le llega a Estrella Oscura ni a la suela del zapato, y no digamos ya si hablamos del objetivo de pasar un rato entretenido, que algo contará en todo esto de las películas y el cine, digo yo, aunque a veces parezca lo contrario. La verdad es que hay pasajes humorísticos bastante cutre-salchicheros, incluso casposillos, como cuando a uno de los astronautas se le escapa la mascota alienígena que recogieron no sé dónde (una especie de balón de playa con pinta de calabaza gigante).  | | Pero otros son extremadamente buenos, como el episodio en que tienen que consultar al comandante —que está congelado y se siente solo—, o todo lo que concierne a la bomba número 20, que tiene unas ganas tremendas de cumplir su misión y siempre se activa por “error” y cree que ya, por fin, tiene que explotar. Es una bomba con mucho pundonor y dotada de un encomiable sentido del deber. Por cierto, la bomba nº 20 termina adquiriendo conciencia de sí misma, hecho que no sólo da para unos cuantos gags sino que es parte fundamental de la trama. Incluso se convierte en personaje. Cartesiano, para más señas, por culpa de las enseñanzas de fenomenología que le imparte Doolittle como medida de emergencia. Aunque luego deduzca, por error (¿o no?), que es Dios… | Pero no os la voy a contar. Merece la pena que la veáis si aún no la conocéis. En esta película vais a encontrar multitud de alusiones a otras obras, rodadas o escritas: desde Teléfono rojo hasta 2001: Una Odisea en el espacio, pasando por Ubik y tomando algunas ideas de Stanislaw Lem (sobre todo su humor en lo relativo a la filosofía existencial); y su final está calcado de Caleidoscopio, de Ray Bradbury. De paso veréis de dónde sacó George Lucas su archiconocido efecto del salto al hiperespacio. En esta ocasión el truco fue algo más barato, eso sí, pero igual de efectivo: un zoom sobre una cartulina negra con puntos blancos dio el resultado de las líneas de luz. Por cierto, Dan O'Bannon trabajó más tarde en los efectos especiales de La Guerra de las Galaxias. Alguna huella dejaría su experiencia con Estrella Oscura… De todas formas la película de Carpenter se llevó un Golden Scroll a los mejores efectos especiales, que no está nada mal, sobre todo viendo el presupuesto que manejaba. Qué coño, tiene mucho mérito. Para terminar os diré que a veces no podréis encontrar esta película buscando Estrella Oscura en el videoclub. En alguna ocasión, y sólo en España, se ha distribuido con el… ehem… simpático título de “Dark Star: Aluniza como puedas”. En fin, no hagamos sangre de esas cosas y tomémoslas con humor y paciencia. Muuuucha paciencia. Qué país… | |  | Federico G. Witt, 2008 Otras reseñas de películas Add as favourites (8) | Cite este artículo en su sitio | Views: 614
|
- Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
- Lenguaje inapropiado será borrado.
- Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
- Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.
|
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved |