Portal de Ciencia Ficción
Menú principal
Inicio
Artículos
Ficciones
CiFipedia
Recomendados
Noticias
Novedades
Reseñas
Productos
Cómics y manga
Juegos
Libros
Merchandising
Películas y series
Utilidades
Buscar en este sitio
Webs de interés
Enviar noticia
Foros
Descargas
Contacto
Quiénes somos
Sindícate
Subscribe in NewsGator Online  Suscribir con Bloglines
Añadir a Mi Yahoo!  Add to My AOL
 
 
 
Sindicación de Cine y Series TV  Sindicación de Libros
Sindicación de Cómics y Manga  Sindicación de Juegos
Sindicación de Novedades   
Directorios


Editoriales
Editoriales colaboradoras

Bienvenid@ a nuestro portal

 

Red social de Héroes
 
Oscar Hurtado Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Artículos - Libros y literatura
Escrito por Hari Seldon   
viernes, 27 de octubre de 2006

Oscar Hurtado: el dragón de la isla

Decía ser nieto de vampiros, pero hay quienes aseguran que en realidad era un extraterrestre. Su aparición rozaba el absurdo. Un gigante con cara de dragón y pies desmesurados, que siempre reía y conversaba en voz baja y serena.

Fuente: Glocalia
Autor: María Victoria Romero (APM)

Siempre quiso saberlo todo y se convirtió en un autodidacta compulsivo. Cuando todavía era un niño, tuvo que dejar la escuela y comenzar a trabajar con sus padres, vendiendo pescados en la Plaza Polvorín, y entonces se pasaba horas en las bibliotecas, tratando de suplir la enseñanza escolar. Estudió matemática para entender a Einstein; filosofía, historia, poesía, astronomía, antropología. Era erudito en peces, opera, cine, literatura policíaca, ovnis y ciencia-ficción.
 
 
Oscar Hurtado nació en 1919 en La Habana y murió en la misma ciudad 58 años después, aquejado porque una enfermedad no le permitió seguir escribiendo. Todavía es posible reconocer sus dimensiones deambulando por algunas intersecciones cubanas “En la década de los sesenta, nos reuníamos aquí cerca, en su casa, en la calle 15 y L, una vez a la semana, porque él trabajaba en la editorial y yo en la aviación. En estas reuniones él me dio a conocer obras de la CF norteamericana y otras de la soviética, que intercambiábamos con otras que yo leía o conocía. Tenía una gran capacidad para valorar el género”, solía decir Ángel Arango, escritor cubano de ciencia ficción.

Hurtado creía que después de haberlo conocido todo, todo podía suceder, y es así como introdujo marcianos a la isla. Los trajo de Estados Unidos, de la república sajona, de la soviética donde conoció a Alexander Kasántsev, y los plasmó en la Colección Dragón de la editorial Arte y Literatura.

Dragón” aportó coherencia y sistematicidad, y logró que en Cuba comenzara a gustar Ray Bradbury, Isaac Asimov, James Cain, S. S. Van Dine, Raymond Chandler, John Dickson Carr, Arthur Conan Doyle, Agatha Christie y Edgar Allan Poe. Con el tiempo llegaron, las colecciones Fénix, dedicada a la poesía; y Cuadernos, que se ocupaba de la prosa.

Cuando triunfó la Revolución retornó definitivamente a Cuba y escribió hasta 1965 en el suplemento “Lunes de Revolución” del periódico Revolución. Trabajó como periodista Enseñó ciencia y matemática.

En 1964, La Ciudad muerta de Korad trazó el inicio del género en la isla. El libro no era una obra en prosa, sino un poemario con cantos mitopoéticos que versaban sobre una princesa marciana, cautiva de vampiros de metano, provenientes de Júpiter. Una especie de novela en verso donde se mezclaban la tragedia, el humor negro y la ciencia.

Publicó además, La Seiba (1961), el libro de cuentos Carta de un juez (1963), Paseo del Malecón (1965), y un ensayo sobre pintura cubana. Fue coautor de Cuba: cien años de humor político, en colaboración con la escritora Évora Tamayo.

Hizo los prefacios de la primera edición de La Guerra de los Mundos, de H. G. Wells y Las aventuras de Sherlock Holmes, de A. Conan Doyle. Recopiló una de las más reconocidas selecciones de cuentos de ciencia ficción de Cuba. Quería hacer, pero los que lo conocieron de cerca, afirman que lo atormentaba su falta de disciplina para escribir: el tiempo se le iba de las manos diluido en proyectos que nunca concluyó.

Hasta que un día de dejó de publicar y de hacer. Y el tiempo se le fue de las manos. Luego de una inesperada y vertiginosa enfermedad, el hombre con rostro y obsesión de dragón, se instaló en otro espacio y en otra realidad.

Después de su muerte, casi toda su obra -incluso algunos relatos inéditos- se recopiló en el volumen Los papeles de Valencia el Mudo, compilados por la escritora Diana Chaviano, quien años más tarde fundaría el primer taller literario de ciencia ficción: Oscar Hurtado.
 
 

Add as favourites (0) | Cite este artículo en su sitio | Views: 705

  Sea el primero en comentar el artículo
RSS de los comentarios

Escribir Comentario
  • Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
  • Lenguaje inapropiado será borrado.
  • Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
  • Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.
Nombre:
Sitio Web
Título:
BBCode:Web AddressEmail AddressBold TextItalic TextUnderlined TextQuoteCodeOpen ListList ItemClose List
Comentario:



Código:* Code
I wish being prevented by email of the comments which will follow

Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6
AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com
All right reserved

 
< Anterior   Siguiente >