Inicio
Portal de Ciencia Ficción

Menú principal
Inicio
Artículos
Ficciones
CiFipedia
Recomendados
Noticias
Novedades
Reseñas
Mapa del sitio
Productos
Libros
Merchandising
Películas y series
Utilidades
Buscar en este sitio
Foros
Feeds de sindicación
Webs de interés
Publica en este sitio
Enviar noticia
Descargas
Contacto
Quiénes somos
Términos y condiciones
Política de privacidad
Anúnciese con nosotros
 
Suscríbete con FeedBurner
 

TIENDA DE DISFRACES

Posters Point
 
 
 
EDITORIALES COLABORADORAS
 
Logo de Alkubia
Logo de AJEC
Logo de Por la tangente
Logo de Parnaso
Logo de La Factoría de Ideas
Logo de VíaMagna
Logo de Neverland
Logo de Nowevolution
Logo de Ediciones Evohé
Estadísticas
OS: Linux n
PHP: 5.1.6
MySQL: 5.0.77
Hora: 16:19
Caching: Enabled
GZIP: Enabled
Usuarios: 254
Noticias: 3300
Enlaces: 194
Visitantes: 5076869

Directorios

Bienvenid@ a nuestro portal


Las nanobacterias. ¿Mito o realidad? Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Escrito por Hari Seldon   
sábado, 03 de mayo de 2008

Recuerdo cuando se empezó a hablar de las nanobacterias. Eran la respuesta a todo, incluso a la vida extraterrestre (las bacterias del famoso meteorito ALH84001 eran nanobacterias). Con el tiempo parece que va quedando claro que... no existen. Al menos no en la forma en que se presentaron en los 90. Os dejo un artículo al respecto.

 

En busca del OVNI de los microbios

Desde su descripción, en la década de 1990, se han convertido en el perejil de todas las salsas biológicas. Se las ha implicado en enfermedades como la artritis reumatoide, los cálculos renales, el cáncer, el alzhéimer o la calcificación arterial; patologías que propagan por el planeta montadas a lomos de las nubes.

FUENTE | Público y madri+d

24/04/2008

 

Se ha propuesto para ellas un papel en la formación de los dientes, en los ciclos geoquímicos de la Tierra e incluso en la lluvia. Se las ha encontrado en lugares tan dispares como la sangre y la orina humanas, la estratosfera o los meteoritos marcianos. Y se ha sugerido que en ellas podrían residir el origen y la dispersión de la vida por las barriadas galácticas del cosmos. Son las nanobacterias, los seres vivos más pequeños del mundo. Sólo hay una pega: que quizá no estén vivos.

Su minúsculo tamaño es diez veces menor que el de la bacteria más diminuta, e incluso son más pequeñas que algunos virus. Al contrario que éstos, parecen dividirse en cultivo sin la presencia de otras células en el medio, del que presuntamente pueden absorber ladrillos biológicos necesarios para sintetizar proteínas, las cuales, además, reaccionan con anticuerpos. Son capaces de rodearse de una capa dura de mineral de apatita, el cemento de los huesos. Por último, parecen contener ADN detectable. Todos estos argumentos son esgrimidos por los científicos que defienden la entidad biológica de las nanobacterias.


PIEDRAS RENALES Y MARCIANAS

No por casualidad, entre estos adalides figuran el finlandés Olavi Kajander y la turca Neva Ciftcioglu, que en 1998 bautizaron al presunto culpable de las piedras renales como Nanobacterium sanguineum. En 2000 fundaron Nanobac, compañía que produce reactivos para detectar o destruir nanobacterias con fines científicos y terapéuticos.

La efervescencia de las nanobacterias prendió entre el público en 1996, cuando un equipo de la NASA publicó en Science que el meteorito ALH84001, de origen marciano y hallado en la Antártida 12 años antes, contenía microfósiles de aspecto semejante a las nanobacterias. De inmediato, los titulares se cargaron de plomo con la primera prueba de vida alienígena.

Pero uno tras otro, los globos de los nanobacteriólogos han sufrido el pinchazo de los críticos. Al meteorito marciano se le ha achacado contaminación terrestre. El supuesto ADN pertenecía a otra bacteria. La cáscara de apatita es sólo un cristal inusual que semeja la división celular y muchos grupos han sido incapaces de cultivar nanobacterias. Mientras, el bastión de Nanobac se defiende a capa y espada, alegando errores técnicos.

En 2003, investigadores franceses publicaron que las nanobacterias del meteorito tunecino de Tataouine no eran otra cosa que extraños cristales de carbonato cálcico de forma redondeada. Quizá el último clavo en el ataúd de las nanobacterias lo haya hincado un artículo aparecido este mes en PNAS. Científicos de EE.UU. y Taiwán demuestran que el carbonato cálcico precipitado en ciertas condiciones es, a todos los efectos, nanobacteria. Incluso Nanobac habla ahora, con más prudencia, de nanopartículas calcificadoras autopropagantes. Como dice el microbiólogo Alan Cann, "la diferencia entre los ovnis y las nanobacterias es que éstas no abducen a la gente".

Autor:   Javier Yanes
 
 

Lo que se habla sobre las nanobacterias en los blogs
 

 

 

Add as favourites (1) | Cite este artículo en su sitio | Views: 1160

  Sea el primero en comentar el artículo
RSS de los comentarios

Escribir Comentario
  • Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
  • Lenguaje inapropiado será borrado.
  • Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
  • Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.
Nombre:
E-mail
Sitio Web
Título:
BBCode:Web AddressEmail AddressBold TextItalic TextUnderlined TextQuoteCodeOpen ListList ItemClose List
Comentario:



Código:* Code
I wish being prevented by email of the comments which will follow

Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6
AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com
All right reserved

 
< Anterior   Siguiente >

Usuarios





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Hay 42 invitados y 1 usuario en línea

www.futura-online.com